El problema de la "protección"
La mayoría de las herramientas de protección contra phishing hacen un intercambio silencioso - te protegen vigilándote. Envían tus datos de navegación a la nube, hacen consultas remotas por cada URL que visitas y construyen perfiles de tu comportamiento. Estás cambiando un riesgo de privacidad por otro.
Ese es el hueco que PhishClean nació para llenar.
No existía ninguna extensión de navegador que ofreciera una detección seria y multicapa de phishing y fugas de tokens - discrepancias de dominio, exposición de JWT, fugas de claves API, iframes ocultos, degradaciones HTTPS - sin enviar un solo byte de tus datos de navegación a un servidor. Todo lo demás o bien:
- Solo hacía comprobaciones básicas de listas negras de URLs (dependientes de la nube), o
- Ofrecía detección profunda pero a costa de tu privacidad
El principio fundacional
PhishClean nació de una idea simple: tu navegador debería protegerte, no informar sobre ti.
Toda la detección se ejecuta localmente en tu dispositivo - sin consultas a la nube, sin contraseñas transmitidas, sin contenido de páginas subido, sin rastreo. Solo recopilamos la información de cuenta y facturación necesaria para activar y gestionar tu suscripción: tu ID de instalación, el email de la cuenta, el estado de la licencia y la versión de la extensión.
100% local. 100% privado. Cero compromisos en seguridad.
Ese es el principio fundacional - y no ha cambiado. Cada señal de detección, cada escaneo, cada alerta se ejecuta completamente dentro de tu navegador. Tus datos siguen siendo tuyos.